ÚLTIMO MINUTO

Reseña de Grim Trials: acción ágil al ritmo de puro heavy metal

Entre la carnicería visceral de sus salas y la calma defectuosa de su campamento infernal, Grim Trials encuentra en el heavy metal la brújula que le falta a su metajuego. Lo probamos en PC.

Por Igneo • 8 de septiembre, 2026 • Lectura: 6 min
Grim Trials reseña

El infierno de los videojuegos independientes se parece demasiado a una oficina de empleo: docenas de propuestas apiñadas en la recámara de Steam prometiendo revoluciones que casi siempre se traducen en controles torpes, árboles de talentos perezosos y una alarmante falta de pegada.

Por eso, cuando un título entiende que su primer deber es que el mando responda con nervio y filo, el alivio es inmediato.

Grim Trials no llega para reescribir los anales del hack and slash ni para sentar cátedra en el roguelite; llega para recordarnos lo bien que sienta reventar esqueletos cuando la música adecuada te estalla en los oídos.

Morir por amor en tierra de nadie

La premisa de la aventura no se anda con rodeos. Avelin ha muerto, pero el luto no forma parte de su plan. Su único objetivo es superar los juicios del inframundo para ocupar el lugar de La Parca y poder reencontrarse con su amado Timmy.

El juego no pierde el tiempo en cinemáticas densas ni en sobreexplicar su universo. La historia existe como un detonante funcional para empujarte a pelear, y se agradece que no intente aparentar una profundidad narrativa que no le hace falta. El foco está puesto en el acero.

Tempranamente te das cuenta de la dirección que toma la trama y lo que está sucediendo: Avelín está acabando con sus propios pecados capitales, su esencia humana.

La respuesta del acero y el valor del dash

Donde Grim Trials justifica su propuesta es en la arena. Con el mando en las manos, el combate cuerpo a cuerpo tiene peso: los tajos transmiten ese impacto seco y contundente que separa a los buenos juegos de acción de los que parecen golpear al aire. Dicho esto, echo en falta lo mismo pero en la dirección opuesta: muchas veces los enemigos te golpean y no te das cuenta, no hay sonido ni vibración que te señale en medio de los momentos más frenéticos.

La mecánica angular de la supervivencia es el dash con invencibilidad momentánea que permite cancelar cualquier ataque en marcha. Cuando la sala se abarrota de enemigos, esa fracción de segundo en la que atraviesas cuerpos sin recibir daño es lo único que te mantiene con vida. A lo largo de la incursión, las mejoras temporales permiten que esa esquiva no sea solo defensa, sino que genere daño o aturdimiento a los rivales a tu paso.

Las mazmorras se estructuran en salas hexagonales claras donde es imposible desorientarse, recompensando cada victoria con tres mejoras al azar para el trayecto. El punto débil del combate aparece al intentar usar el arma a distancia: el apuntado carece de pulso y asistencia en medio del caos, haciendo que disparar resulte engorroso y empujando a resolver casi todo cuerpo a cuerpo.

El campamento: recados de oficina y forja rítmica

Las mayores fricciones del juego no están en las salas de combate, sino al volver derrotado al campamento. El inframundo cuenta con espíritus y personajes secundarios con los que puedes interactuar, pero el sistema de afinidad tropieza en una dinámica tosca: en lugar de diálogos que aporten trasfondo o peso, la relación se reduce a ejercer de recadero, entregando materiales recolectados para llenar barras de aprecio.

La forja de equipo sufre de un problema similar de diseño. Para fabricar armas o ropas debes superar un minijuego donde tienes que pulsar un botón con precisión sobre las puntas de un pentagrama. El fallo castiga con la pérdida directa de recursos, ya que no habrás logrado que tu equipamiento sea una obra maestra, convirtiendo la preparación entre incursiones en un trámite repetitivo que corta el ritmo en lugar de recompensar el esfuerzo.

Peor aún, la mecánica de fabricar equipo mezcla no solo la habilidad en dicho minijuego, sino que también el tiempo que has usado aquel objeto que intentas reforjar, una decisión que no se comprende y resulta en un mal diseño, porque mezcla dos asuntos totalmente apartados, bajo una premisa incoherente y que da como resultado una fricción en el avance del jugador a través del juego.

¿Qué quiero decir? Que cuál es el punto de realizar el minijuego si cuando lo haces perfecto no eres recompenzado con una mejor arma solo porque no la has usado.

La distorsión que salva la partida

Y sin embargo, cada vez que el juego amenaza con volverse monótono en sus sistemas secundarios, la música lo rescata. La banda sonora de puro heavy metal es el verdadero motor de la experiencia: pelear y enfrentarse a las Almas Pecadoras con una batería demoledora y guitarras distorsionadas le inyecta una adrenalina que compensa los defectos del metajuego.

En Steam, a lo largo de los dos primeros biomas explorados durante 8 horas de partida con mando, el rendimiento se mantuvo completamente fluido y estable, sin tirones ni caídas en momentos de muchos enemigos en pantalla, si bien se echan en falta opciones de ajuste gráfico o selectores de tasa de cuadros en sus menús.

Para cerrar, el campamento incluye un detalle que demuestra el cariño de sus creadores: la posibilidad de pararse a acariciar tanto al perro como al gato que rondan la zona. Un gesto sencillo que le otorga calidez a un juego que, con sus limitaciones, cumple lo que promete. (Namélés te quiero mucho).

Dónde jugar Grim Trials

Yo jugué Grim Trials en Steam, pero también está disponible en Nintendo Switch, Nintendo Switch 2, PlayStation 5, XBOX One y XBOX Series X|S.

Además habrá una versión física para PlayStation 5 y ambas consolas de Nintendo que se lanzará el próximo 24 de septiembre.

Ese pequeño gesto resume la personalidad de Grim Trials, un título que no reinventa la rueda ni tiene la progresión más profunda, pero entrega una experiencia honesta a ritmo de puro heavy metal.

Si buscas partidas cortas para disfrutar sin complicarte con menús eternos, la aventura de Avelin para reunirse con su amado vale totalmente la pena.

«Esta reseña ha sido realizada en PC (Steam) gracias a un código digital de prensa. Las impresiones se basan en la versión comercial final tras 8 horas de juego, sin ninguna injerencia editorial por parte del distribuidor.»

VEREDICTO EDITORIAL • CARAMELO RARO
Reseña de Grim Trials: acción ágil al ritmo de puro heavy metal
Resumen Ejecutivo

Grim Trials es un videojuego bien realizado y disfrutable al que sacarle sesiones cortas pero intensas, en las que te encontrarás disfrutando de una banda sonora de puro heavy metal.

✓ LO MEJOR (PROS)
  • ✓ Jugabilidad adictiva
  • ✓ Gran banda sonora
  • ✓ arte escénico muy bien logrado
  • ✓ Puedes acariciar al perro y al gato
✕ LO MEJORABLE (CONTRAS)
  • ✕ Progresión poco imaginativa
  • ✕ limitaciones de armas
  • ✕ Sistema de forja malo
7.5 / 10
MUY BUENO
REDACCIÓN CARAMELO RARO

Igneo

Defensor de la Alianza. Inkling de nacimiento. Campeón de la Champions en FM. Escribí mi tesis sobre Civilization. Cada día, un videojuego favorito diferente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *