De cerrar The Game Awards como la gran promesa a perder el 95% de sus jugadores en dos semanas. Analizamos el ascenso, la caída y los despidos detrás del shooter de Wildlight Entertainment.
Si sigues la industria del videojuego, es probable que recuerdes el cierre de The Game Awards 2025. Geoff Keighley, presentador y productor del evento, nos tiene acostumbrados a un «One Last Thing» espectacular.
Sin embargo, el año pasado la sorpresa no fue un nuevo Elden Ring o GTA VI, sino Highguard, un hero shooter desconocido que prometía revolucionar el género.
Hoy, apenas unas semanas después de su lanzamiento en enero de 2026, el título lucha por sobrevivir con una base de jugadores en mínimos históricos y un estudio diezmado por los despidos. ¿Qué salió mal?
Para entender la magnitud del desastre, primero hay que mirar quién estaba detrás del código. Highguard no era el proyecto amateur de un grupo de amigos, sino la carta de presentación de Wildlight Entertainment, un estudio formado por la «crema y nata» de los shooters modernos.
Fundado por ex-líderes de Respawn Entertainment y Riot Games, el equipo contaba con veteranos que habían diseñado las mecánicas de gigantes como Apex Legends, Titanfall y Call of Duty.
Con ese pedigrí, la promesa no era solo otro juego de disparos; se vendía implícitamente como la evolución natural del género manos de sus propios creadores. Tenían la experiencia, el prestigio y la atención de la industria; lo único que les faltó fue leer el mercado.
El «Efecto Keighley»: Expectativas vs. Realidad
El primer clavo en el ataúd de Highguard fue, irónicamente, lo que debía ser su mayor triunfo. Al cerrar la gala de premios más vista del mundo, el juego se colocó voluntariamente bajo un escrutinio masivo para el que no estaba preparado.
Aunque inicialmente se rumoreó que Wildlight Entertainment había pagado una cifra millonaria por ese espacio privilegiado —reservado históricamente para anuncios enormes—, reportes posteriores confirmaron que fue el propio Geoff Keighley quien les cedió el hueco gratis, simplemente porque «le gustaba el proyecto».
Sin embargo, la realidad detrás de bambalinas parece ser más compleja: se especula con fuerza que ese tiempo en pantalla estaba destinado originalmente a la revelación de Half-Life 3, el cual no llegó a tiempo para la gala, obligando a la organización a buscar un reemplazo de última hora.
Este cambio de última hora generó una expectativa artificial letal; la audiencia, que esperaba una revolución «Triple A» para cerrar la noche, se encontró con un free-to-play de estética genérica que muchos tildaron de inmediato como «otro clon más de Overwatch o Apex Legends».
Para echar más leña al fuego, el propio Keighley se encargó de inflar la burbuja durante las primeras horas de vida del juego. Cuando Highguard alcanzó su pico de usuarios en el día de lanzamiento, el presentador no tardó en publicar un tuit celebrando las cifras, casi como una reivindicación personal de su apuesta y un «se los dije» a los críticos.
Un mensaje que, visto hoy con el desplome del 95% de la base de jugadores, ha envejecido terriblemente mal.
Un lanzamiento explosivo (y efímero) en Steam
El 26 de enero de 2026, Highguard se estrenó con números que, sobre el papel, parecían un éxito rotundo. Según datos de SteamDB, el juego alcanzó un pico de 97,249 jugadores simultáneos en sus primeras 24 horas.
Sin embargo, la retención fue desastrosa. El gráfico de actividad muestra una caída en picado («clifflike drop») pocas horas después.
- El dato: En menos de dos semanas, la base de jugadores se desplomó por debajo de los 5,000 usuarios concurrentes, una pérdida de más del 90% de su audiencia inicial.
¿Por qué fracasó Highguard? Los 3 factores clave
Más allá del marketing, el juego presentaba problemas de diseño fundamentales que la comunidad y creadores de contenido (como BaityBait en su análisis reciente) han señalado:
- Mapas Gigantes para 3vs3: El juego propone un formato de extracción y asalto con equipos muy pequeños en mapas enormes. El resultado son «tiempos muertos» larguísimos donde no pasa nada, rompiendo el ritmo que exige un shooter moderno.
- Identidad Confusa: Highguard intenta ser muchas cosas a la vez: tiene elementos de raids, mecánicas de extracción, héroes con habilidades y construcción de bases. Al querer abarcar todo, no logró destacar en nada específico.
- Rendimiento y Bugs: El lanzamiento estuvo plagado de problemas técnicos, desde mala optimización en PC hasta bugs que rompían las partidas, lo que frustró a los pocos jugadores que decidieron darle una oportunidad.
Las consecuencias: Despidos en Wildlight Entertainment
La respuesta del mercado fue implacable. A mediados de febrero de 2026, apenas un mes después del estreno, Wildlight Entertainment confirmó despidos masivos, reduciendo su plantilla a un «equipo núcleo» para mantener los servidores.
La situación se agravó con declaraciones polémicas de antiguos desarrolladores, quienes culparon a la «cultura tóxica de los gamers» y a los YouTubers por el fracaso, argumentando que el juego fue sentenciado por la opinión pública antes incluso de poder demostrar su valía.
¿Tiene futuro Highguard?
A día de hoy, Highguard sigue activo, pero su futuro pende de un hilo. Sin una base de jugadores sólida que sostenga el modelo free-to-play (microtransacciones) y con un equipo de desarrollo reducido al mínimo, el camino hacia la redención parece improbable.
El caso de Highguard quedará en los libros de historia como un recordatorio de que un «padrino» influyente como Keighley puede darte visibilidad, pero solo un gameplay sólido puede garantizarte la supervivencia.

